27 septiembre 2014

yo sigo

I. desestimo, rechazo una suculenta oferta de trabajo de nueva zelanda de 180.000 euros al año porque ahora deseo hundirme erguido sobre la moqueta roja de la cubierta del titanic de la vieja europa. quería hacer algo. no quería ir al centro comercial. quiero comer patatas acompañado por camareros centenarios, en santa bárbara, con las cortinas raídas, incapaces de jubilarnos todos. los camareros centenarios y yo.

II. el atleti necesita, lo veo claro, una aparición inesperada. la irrupción vitalizante y arrastradora de un jugador al que nadie espera. uno al que nunca nadie esperó o se le esperaba pero no aún, nunca ahora, o de alguien a quien esperábamos pero no comparecía. seguramente saúl. homeland. en segunda instancia, griezmann el francesito afrancesado. una aparición inesperada. uno que lo vitalice todo.

III. trabajo limpiando pescado junto a thomas, el alemán apátrida. colocados en paralelo frente a la mesa, ni siquiera nos han colocado mirando al ventanal o al público. thomas y yo limpiamos pescado mirando a la pared. contaré, ya que no puedo contar mis cosas, las cosas de thomas.

IV. razón aquí. contra la famosa vida famosa.

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