I. tengo, en cola de impresión, varios cracs personales, pero nunca he tenido el tiempo. el tiempo para hacer crac. cuando supe del disco último de nacho vegas, pensé, que se referiría, con ese bello título, "cómo hacer crac", a su ruptura con christina rosenvinge. pero no. hablaba de la crisis. no confiaba yo mucho, en cualquier caso, en que esa ruptura fuese a durar mucho, pues nacho es un adicto y un adicto nos deja ante una relación, intensa, muy anudada, de extrema necesidad, entre el sujeto muy aficionado a algo y el objeto de su adicción. lo habría dejado ella a él, dados los temperamentos mutuos, pero aquí, por aquí, nunca nos olvidamos de la fabulosa reversión de rol. por mor de ella, christina se habría hecho adicta a nacho y, aunque quisiera, no le sería ya nada fácil abandonarlo. supongo que ésta es otra de las razones por las que no puedo yo acabar de hacer crac. porque me pongo a pensar en algo y me entusiasmo y se me va el santo al cielo y acabo por no disponer del tiempo. el tiempo (necesario) para hacer crac.
II. me decepcionó un poco que se dedicara nacho al estudio de la realidad. a mí, como a otros locos, como a la tierna loca penélope de la canción de serrat, la realidad a veces me estorba y lo que menos le perdono a los tiempos no es que disminuya mi capacidad adquisitiva, cada vez menos interesado como estoy en adquirir nada, pero lo que no le perdono, digo, es que se me trate de imponer tanto la horrenda realidad perturbando así mi relación con mis adoradas realidades alternas. mis Otras.
III. no sé si alguien ha estudiado lo suficiente la relación, el vínculo imaginario entre pep guardiola y serrat, pero si no lo ha hecho, debería.