22 marzo 2011

tanta prisa por crecer

I. lo cantaba christina rosenvinge, la otra cuñadita, en el disco. pero en directo, se sonrió al decirlo. le dio otra vuelta de tuerca. una dimensión más. "no tener tanta prisa por crecer". es una bonita canción. se llama jorge y yo. jorge es su hermano y ella es ella. eso me recuerda cuando bukowski intentaba ligarse una china y le decía: "no podemos equivocarnos: tú eres la sabiduría de siglos y yo soy yo". el caso es que tanta prisa porque los niños crezcan es un horror. nosotros también tenemos prisa. con la que nos espera allí al final, la soledad extrema, la soledad infinita y tenemos prisa. siempre prisa. en el eje tiempo-trabajo-dinero-prisa hay algo. fijo. algo potencialmente desactivable. pero nos liaremos con lo del cable azul y rojo, como siempre. II. lo que le quería recordar y regalar a mi amigo nico, que empieza ahora un intenso mes de regalarse cosas porque es su cumpleaños y éste es el modo en el que él se relaciona consigo, es: holderlin, el poeta loco, el otro poeta manicomial, como walser, como panero, estaba firmemente decidido a "soñar por los rincones, sin tener que estar haciendo los deberes todo el rato". III. este de ahora es justo el escenario, la atmósfera, en el que vuelan los cuchillos. una temporada de autolesiones y de acuchillamientos. lo vais a ver. watch out. no sabemos por qué, pero sabemos el qué. es tiempo de cuchillos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada